
El desprendimiento de vítreo posterior (DVP) es una condición ocular que, aunque comúnmente asociada con el envejecimiento, puede causar preocupación debido a sus síntomas visuales. En este artículo, exploraremos qué es el DVP, sus causas, síntomas, diagnóstico y opciones de manejo, brindando una guía completa para entender esta condición.
¿Qué es el desprendimiento de vítreo posterior?
El desprendimiento de vítreo posterior (DVP) es una condición ocular que ocurre cuando el humor vítreo, una sustancia gelatinosa que llena el interior del ojo, se separa de la retina. Para comprender mejor esta condición, es útil conocer la anatomía básica del ojo y el papel del humor vítreo.
Anatomía del ojo y el humor vítreo
El ojo humano tiene varias capas y estructuras, entre las que se incluyen:
- Córnea: La capa transparente en la parte frontal del ojo.
- Cristalino: La lente interna que enfoca la luz en la retina.
- Retina: Una capa de tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo, responsable de convertir la luz en señales nerviosas que se envían al cerebro.
- Humor vítreo: Una sustancia gelatinosa y transparente que llena el espacio entre el cristalino y la retina, ayudando a mantener la forma del ojo y manteniendo la retina en su lugar.
Proceso del desprendimiento de vítreo posterior
Con el envejecimiento, el humor vítreo sufre cambios en su estructura y consistencia. Inicialmente, el vítreo es una sustancia densa y homogénea que está firmemente adherida a la retina. Con el tiempo, el vítreo puede comenzar a licuarse y a encogerse, un proceso conocido como sinéresis del vítreo. Este cambio en la consistencia puede hacer que el vítreo se separe de la retina, resultando en un desprendimiento de vítreo posterior.
El DVP es una parte natural del envejecimiento ocular y ocurre comúnmente en personas mayores de 50 años. A medida que el vítreo se separa de la retina, puede causar síntomas como:
- Destellos de luz (fotopsias): Ocurre cuando el vítreo tira de la retina durante el proceso de desprendimiento.
- Moscas volantes (miodesopsias): Pequeñas manchas o hilos que parecen flotar en el campo de visión, causadas por sombras proyectadas por partículas de gel vítreo desorganizado.

Causas del desprendimiento de vítreo posterior
El desprendimiento de vítreo posterior (DVP) es una condición ocular que ocurre cuando el humor vítreo, una sustancia gelatinosa dentro del ojo, se separa de la retina. Aunque este fenómeno es común y a menudo inofensivo, sus causas subyacentes pueden variar. A continuación, se detallan las principales causas del DVP:
Envejecimiento: La principal causa del DVP es el envejecimiento natural del ojo. Con el paso del tiempo, el vítreo, que en la juventud es una sustancia densa y gelatinosa, comienza a licuarse y a encogerse. Este proceso se conoce como sinéresis del vítreo. A medida que el vítreo se vuelve más líquido, pierde su capacidad para mantener su estructura y su adhesión a la retina, lo que eventualmente lleva a su desprendimiento. Este cambio estructural suele ocurrir de manera espontánea en personas mayores de 50 años.
Miopía alta: Las personas con miopía alta, también conocida como miopía patológica o miopía severa, tienen un riesgo significativamente mayor de experimentar DVP a una edad más temprana. En los ojos miopes, la longitud axial del globo ocular es mayor, lo que estira tanto la retina como el humor vítreo. Esta elongación puede provocar un envejecimiento prematuro del vítreo, haciéndolo más susceptible a licuarse y separarse de la retina. Los miopes también pueden tener una adhesión más débil del vítreo a la retina, lo que facilita el desprendimiento.
Trauma ocular: Las lesiones o golpes en el ojo pueden acelerar el proceso de desprendimiento del vítreo. Un trauma ocular puede causar una tracción repentina y brusca sobre el vítreo, provocando su desprendimiento de la retina. Esto puede ocurrir incluso en personas más jóvenes que no presenten otros factores de riesgo. El impacto físico puede alterar la estructura del vítreo y su relación con la retina, incrementando el riesgo de DVP.
Cirugías oculares previas: Procedimientos quirúrgicos oculares, como la cirugía de cataratas, pueden aumentar el riesgo de DVP. Durante la cirugía de cataratas, se reemplaza el cristalino opaco del ojo con una lente artificial. Este procedimiento puede alterar la estructura interna del ojo y la relación entre el vítreo y la retina. Además, la manipulación quirúrgica puede provocar inflamación y cambios en el vítreo, aumentando la probabilidad de su desprendimiento. Las personas que han tenido otras cirugías oculares también pueden experimentar un riesgo similar debido a las alteraciones quirúrgicas en la anatomía del ojo.
Otros factores contribuyentes
Además de las causas principales mencionadas, otros factores pueden contribuir al riesgo de DVP:
- Inflamaciones oculares: Condiciones inflamatorias como la uveítis pueden debilitar la adhesión del vítreo a la retina.
- Enfermedades sistémicas: Enfermedades sistémicas que afectan los tejidos conectivos, como el síndrome de Marfan, pueden predisponer a un DVP más temprano.
- Factores genéticos: Una historia familiar de DVP puede indicar una predisposición genética a esta condición.
Síntomas del desprendimiento de vítreo posterior
El desprendimiento de vítreo posterior (DVP) puede manifestarse a través de varios síntomas visuales que a menudo son alarmantes para quienes los experimentan. A continuación, se detallan los síntomas más comunes asociados con esta condición:
Moscas volantes (Miodesopsias): Las moscas volantes, también conocidas como miodesopsias, son uno de los síntomas más característicos del DVP. Se perciben como pequeñas manchas, puntos, hilos, o estructuras similares a telarañas que parecen flotar en el campo de visión. Estas «moscas» son en realidad sombras proyectadas en la retina por pequeñas condensaciones o agrupaciones de fibras de colágeno dentro del humor vítreo. A medida que el vítreo se desprende de la retina y se licua, estas fibras se vuelven más prominentes y móviles, lo que causa la percepción de miodesopsias. Las moscas volantes son más notorias cuando se mira un fondo claro, como una pared blanca o el cielo.
Destellos de luz (Fotopsias): Los destellos de luz, o fotopsias, son otro síntoma común del DVP. Se perciben como luces intermitentes o «relámpagos» que generalmente se ven en las áreas periféricas del campo visual. Estos destellos son causados por la tracción mecánica del vítreo sobre la retina. Durante el proceso de desprendimiento, el vítreo puede tirar de la retina, estimulando las células fotorreceptoras y causando la percepción de destellos de luz. Estos destellos pueden ser más frecuentes en condiciones de poca luz o cuando se mueve el ojo rápidamente.
Nubes o sombras: La sensación de una sombra o nube en la visión puede ser un síntoma más grave del DVP, especialmente si ha causado un desgarro en la retina. Cuando el vítreo se desprende y ejerce una tracción significativa sobre la retina, puede causar desgarros o roturas. Si esto ocurre, puede haber una fuga de líquido detrás de la retina, lo que lleva a un desprendimiento de retina. Este desprendimiento puede crear una sombra o cortina en el campo visual, que se percibe como una área oscura o borrosa que afecta la visión. Este síntoma es una señal de alerta y requiere atención médica urgente para prevenir la pérdida de visión.

Otros síntomas asociados
Aunque menos comunes, algunos pacientes pueden experimentar otros síntomas visuales, tales como:
- Visión borrosa: Temporal, debida a cambios en la estructura del vítreo.
- Disminución de la visión: Rara vez, en casos donde el DVP provoca complicaciones serias como un desprendimiento de retina.
Importancia de la evaluación médica en el desprendimiento de vítreo posterior
El desprendimiento de vítreo posterior (DVP) es una condición ocular que, aunque común y generalmente benigna, puede presentar síntomas que se superponen con los de afecciones más serias, como desgarros o desprendimientos de retina. Por esta razón, la evaluación médica inmediata es crucial para diferenciar entre un DVP benigno y una situación que pueda amenazar la visión.
Razones para buscar evaluación médica inmediata
Los síntomas del DVP pueden ser alarmantes y pueden indicar la presencia de complicaciones serias. Es vital buscar atención médica inmediata si se experimentan los siguientes síntomas:
- Aumento Súbito en la Cantidad de Moscas Volantes
Las moscas volantes son comunes en el DVP, pero un aumento súbito en su cantidad puede ser indicativo de un desgarro en la retina. Cuando el vítreo se separa de la retina, puede causar pequeñas hemorragias, lo que resulta en un aumento repentino de estas manchas en el campo visual. Este síntoma debe ser evaluado rápidamente para descartar desgarros retinianos que pueden progresar a un desprendimiento de retina si no se tratan.
- Destellos de Luz Persistentes
Los destellos de luz, o fotopsias, son causados por la tracción del vítreo sobre la retina. Si estos destellos son persistentes o se intensifican, pueden ser una señal de que el vítreo está ejerciendo una tracción significativa sobre la retina, aumentando el riesgo de desgarros. La evaluación médica es esencial para determinar la causa de estos destellos y para tomar medidas preventivas si se identifica un desgarro.
- Aparición de sombras o cortinas en la visión
La aparición de sombras o cortinas en el campo visual es uno de los síntomas más serios y puede indicar un desprendimiento de retina. Este síntoma ocurre cuando el líquido vítreo pasa a través de un desgarro en la retina y se acumula detrás de ella, separándola del tejido subyacente. Un desprendimiento de retina es una emergencia oftalmológica que requiere intervención quirúrgica inmediata para prevenir la pérdida permanente de la visión.
Evaluación médica por un oftalmólogo
Un oftalmólogo puede realizar un examen detallado del fondo de ojo para diagnosticar con precisión la causa de los síntomas. Las herramientas especializadas utilizadas en la evaluación incluyen:
- Oftalmoscopía indirecta: Este examen permite al oftalmólogo visualizar el fondo de ojo, incluyendo la retina, el vítreo y el nervio óptico. Utilizando un oftalmoscopio y una lente especializada, el médico puede detectar desgarros, hemorragias y otros cambios patológicos en la retina.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): La OCT es una técnica de imagen no invasiva que utiliza ondas de luz para capturar imágenes detalladas de las capas de la retina. Este examen proporciona una vista en secciones transversales de la retina, permitiendo la identificación precisa de desgarros, edema, y desprendimientos.
- Ultrasonido ocular: En casos donde el vítreo es opaco debido a hemorragia, el ultrasonido ocular puede ser utilizado para visualizar la retina y el vítreo. Este método es especialmente útil para detectar desgarros y desprendimientos cuando la vista directa de la retina está obstruida.

Importancia de la intervención temprana
La intervención temprana es crucial para prevenir complicaciones serias asociadas con el DVP. Si se detecta un desgarro retiniano, el tratamiento con láser (fotocoagulación) o crioterapia puede sellar el desgarro y prevenir un desprendimiento de retina. En casos de desprendimiento de retina, la cirugía es necesaria para reponer la retina en su lugar y restaurar su función.
Diagnóstico del desprendimiento de vítreo posterior
Si experimentas alguno de los síntomas mencionados, es crucial consultar a un oftalmólogo. El diagnóstico generalmente se realiza mediante:
Examen de fondo de ojo: Utilizando una lámpara de hendidura y una lente especial, el oftalmólogo puede examinar el vítreo y la retina.
Ecografía ocular: En casos donde la visión del fondo de ojo esté limitada, se puede utilizar una ecografía para evaluar el vítreo y la retina.
Tratamiento y manejo del desprendimiento de vítreo posterior
En la mayoría de los casos, el DVP no requiere tratamiento específico y los síntomas disminuyen con el tiempo. Sin embargo, es fundamental monitorear la condición para prevenir complicaciones. Aquí algunas consideraciones:
Monitoreo regular: Visitas regulares al oftalmólogo para asegurarse de que no haya desgarros o desprendimientos de retina.
Educación del paciente: Entender los síntomas y saber cuándo buscar ayuda médica.
Intervención quirúrgica: En casos raros donde el DVP cause un desgarro de retina, puede ser necesaria una cirugía láser o una vitrectomía para prevenir un desprendimiento de retina.
Complicaciones potenciales del desprendimiento de vítreo posterior
El desprendimiento de vítreo posterior (DVP) es una condición ocular común que, aunque generalmente benigna, puede llevar a complicaciones serias que amenazan la visión si no se diagnostican y tratan adecuadamente. Las complicaciones más significativas del DVP incluyen el desgarro de retina y el desprendimiento de retina.
Desgarro de Retina: Un desgarro de retina puede ocurrir cuando el vítreo se desprende y tira de la retina. Durante el proceso de desprendimiento, el humor vítreo puede ejercer una fuerza traccional sobre la retina, especialmente en áreas donde la adherencia entre el vítreo y la retina es más fuerte. Esta tracción puede causar que la retina se rasgue, creando un desgarro.
Síntomas del desgarro de retina
- Moscas volantes: Un aumento súbito en la cantidad de moscas volantes puede ser un signo de desgarro de retina.
- Destellos de luz: Los destellos de luz persistentes, causados por la tracción del vítreo sobre la retina, son otro síntoma.
- Visión borrosa o pérdida de visión: En casos donde el desgarro resulta en sangrado dentro del vítreo, puede haber una visión borrosa o pérdida de visión.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de un desgarro de retina se realiza mediante un examen ocular detallado, utilizando oftalmoscopía indirecta y, si es necesario, ultrasonido ocular para visualizar el desgarro.
El tratamiento para un desgarro de retina generalmente implica procedimientos que crean adherencias alrededor del desgarro para evitar que evolucione a un desprendimiento de retina:
- Fotocoagulación con láser: Un láser se utiliza para crear pequeñas quemaduras alrededor del desgarro, sellándolo y evitando que el líquido vítreo pase a través del desgarro y cause un desprendimiento.
- Crioterapia: Se utiliza una sonda de congelación para crear una cicatriz alrededor del desgarro, sellándolo de manera similar a la fotocoagulación.
Desprendimiento de retina: El desprendimiento de retina es una condición más grave que ocurre cuando la retina se separa del tejido subyacente que la nutre. Si no se trata de inmediato, puede resultar en pérdida permanente de la visión.
Causas y mecanismo
Un desprendimiento de retina puede seguir a un desgarro de retina, permitiendo que el líquido del vítreo pase a través del desgarro y se acumule detrás de la retina. Esta acumulación de líquido separa la retina del epitelio pigmentario retiniano, interrumpiendo el suministro de oxígeno y nutrientes esenciales para la función retiniana.
Síntomas del desprendimiento de retina
- Sombra o cortina en la visión: La aparición de una sombra o cortina en el campo visual es un síntoma característico y alarmante.
- Disminución súbita de la visión: Puede haber una pérdida rápida de la visión en el área afectada.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se realiza a través de un examen de fondo de ojo, utilizando oftalmoscopía indirecta y OCT para evaluar la extensión del desprendimiento.
El tratamiento del desprendimiento de retina es quirúrgico y debe realizarse de manera urgente. Las técnicas quirúrgicas incluyen:
- Retinopexia neumática: Se inyecta una burbuja de gas en el vítreo, que presiona la retina contra la pared del ojo. La cabeza del paciente debe mantenerse en una posición específica para que la burbuja selle el desgarro mientras se realizan tratamientos con láser o crioterapia.
- Vitrectomía: Se retira el humor vítreo y se reemplaza con una sustancia especial, como una burbuja de gas o aceite de silicona, para ayudar a reposicionar la retina.
- Indentación escleral: Una banda de silicona se sutura alrededor del ojo para comprimir la pared ocular contra la retina desprendida, ayudando a que se adhiera nuevamente.


