Cirugía de la miopía, hipermetropía
y astigmatismo

Los defectos refractivos se pueden corregir
por medio de cuatro tipos de técnicas quirúrgicas. 

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Técnicas quirúrgicas para corregir defectos refractivos

La cirugía de la miopía, hipermetropía y astigmatismo permite corregir estas afectaciones oculares mediante cuatro tipos de procedimientos:

  • LASIK: Queratomileusis asistida por láser.
  • PRK: Fotoqueratectomía terapeútica.
  • SMILE: Extracción de lentículo por mínima incisión.
  • Lentes intraoculares

Estas técnicas se engloban dentro del concepto de la cirugía refractiva, de esta manera logramos que la imagen se enfoque adecuadamente para evitar el uso de gafas o lentes de contacto

Procedimientos de la cirugía refractiva:

Cirugía Femto-LASIK (Laser-Assisted In Situ Keratomileusis) 

Es el tipo de cirugía refractiva más común para la corrección de la miopía. Utiliza un primer láser de femtosegundo para abrir una especie de solapa o flap que permite usar un segundo láser Excímer para remodelar la córnea. Posteriormente se recoloca la solapa. Esta modificación de la curvatura mejora la forma en que el ojo enfoca los rayos de luz sobre la retina para lograr una visión nítida. 

PRK (Photorefractive Keratectomy)​

Es similar al Femto-LASIK pero sin crear una solapa en la córnea. En lugar de eso, se retira una capa delgada de la superficie corneal llamada epitelio antes de usar el láser para remodelar la córnea. Este procedimiento suele ser una opción para personas con córneas delgadas y/o síndrome de ojo seco. 

SMILE (Small Incision Lenticule Extraction)​

La técnica de cirugía refractiva SMILE  es un método avanzado que utiliza exclusivamente un láser de femtosegundo para crear un lentículo dentro de la córnea mediante una mínima incisión de 3 mm, ofreciendo una alternativa menos invasiva comparada con LASIK y PRK.  Esta técnica reduce significativamente las molestias postoperatorias y el tiempo de recuperación, manteniendo una mayor integridad estructural de la córnea.

Implante de lentes intraoculares (LIO)

Para casos de miopía alta o contraindicación para la cirugía, se pueden implantar lentes dentro del ojo para corregir la visión. Estos lentes funcionan junto con la lente natural del ojo para enfocar correctamente la luz en la retina. 

Beneficios de la cirugía de la presbicia

Mayor libertad y comodidad

Despídete de los problemas de empañamiento, los lentes sucios y las gafas que se caen. La cirugía refractiva te brinda la libertad de ver claramente sin esfuerzo.

Mejora de la calidad de vida

La cirugía refractiva puede ofrecer una mayor comodidad en la vida diaria al reducir la dependencia de gafas o lentes de contacto. Los pacientes experimentan una visión más nítida y clara después de la cirugía.

Resultados rápidos

En la mayoría de los casos, los resultados son visibles casi de inmediato. Después de la cirugía, la mayoría de los pacientes pueden disfrutar de una visión mejorada en cuestión de horas o días

Procedimientos personalizados

Existen diferentes tipos de cirugía refractiva, como LASIK, PRK (queratectomía fotorrefractiva), y lentes intraoculares. Un oftalmólogo experimentado puede ayudarte a determinar cuál es la mejor opción para tus necesidades y tu salud ocular.

Reducción de costos a largo plazo:

Aunque la cirugía refractiva puede ser una inversión inicial, a largo plazo, puede ahorrarte dinero en la compra continua de gafas y lentes de contacto, así como en visitas al optometra

Estabilidad de los resultados en el tiempo:

En términos de duración, los resultados pueden ser permanentes; sin embargo, cambios en la visión relacionados con la edad, como la presbicia o las cataratas, o cambios naturales en la estructura del ojo, pueden requerir el uso eventual de lentes para algunas actividades, especialmente para la lectura.

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Oftalmólogo Peraza

Preguntas Frecuentes

La cirugía refractiva, destinada a corregir errores de refracción como miopía, hipermetropía y astigmatismo, es notablemente rápida. La mayoría de los procedimientos, como LASIK o PRK (queratectomía fotorrefractiva), se completan en menos de 30 minutos para ambos ojos. La intervención en sí suele durar solo unos pocos minutos por ojo, gracias a la precisión y eficiencia de la tecnología láser utilizada.
 

Después de una cirugía refractiva, es crucial seguir las instrucciones del oftalmólogo para asegurar una recuperación óptima. Generalmente se recomienda evitar frotarse los ojos, participar en deportes de contacto o actividades que expongan los ojos al agua (como nadar) durante las primeras semanas tras la cirugía. Es posible que se prescriban gotas oftálmicas para prevenir infecciones y reducir la inflamación. Los pacientes suelen poder retomar la mayoría de sus actividades diarias normales al día siguiente de la operación, aunque con ciertas precauciones.

No todos son candidatos ideales para la cirugía refractiva. Las contraindicaciones pueden incluir tener córneas demasiado delgadas o irregulares, enfermedades oculares activas (como queratocono o glaucoma), ojos excesivamente secos, o cambios recientes en la prescripción de lentes. Las condiciones de salud general, como la diabetes no controlada o enfermedades autoinmunes, también pueden afectar la elegibilidad para el procedimiento. Además, los pacientes menores de 18 años, en período de gestación o lactancia generalmente no son considerados candidatos, ya que su graduación aún puede estar cambiando.

Candidato para la cirugía refractiva

¿Eres candidato para la cirugía de la miopía, hipermetropía y astigmatismo?

La mayoría de las personas con errores refractivos son candidatas para la cirugía refractiva, pero es importante someterse a una evaluación ocular exhaustiva para determinar la idoneidad. Un oftalmólogo especializado evaluará tu salud ocular, tu historial médico y tus expectativas antes de recomendar el procedimiento adecuado.

La cirugía refractiva es una solución efectiva para mejorar la visión y reducir la dependencia de gafas o lentes de contacto. Si estás considerando la cirugía refractiva, busca a un oftalmólogo experimentado que pueda ayudarte a tomar una decisión informada y brindarte la mejor atención ocular posible. ¡Recupera la claridad visual y disfruta de una vida sin limitaciones visuales!

Edad: Generalmente, debes tener alrededor de los 21 años, para asegurarse de que la graduación de sus ojos se haya estabilizado. 

Estabilidad de la visión: Tu prescripción para gafas debe haber permanecido relativamente estable durante al menos el último año (cambios menores a 0.5 dioptrías). Cambios significativos en tu prescripción pueden indicar que tus ojos todavía están cambiando, lo que podría afectar el resultado de la cirugía. 

Salud ocular general: Debes tener ojos sanos, sin enfermedades como cataratas, glaucoma, una significativa sequedad ocular, o enfermedades de la córnea como el queratocono. Estas condiciones pueden afectar los resultados de la cirugía o tu idoneidad para someterte a ella. 

Grosor de la córnea: La cirugía láser remodela tu córnea, por lo que necesitas tener suficiente tejido corneal. Un grosor inadecuado de la córnea puede aumentar el riesgo de complicaciones como las ectasias corneales, que debilitan progresivamente la córnea y aparecen astigmatismos muy difíciles de tratar. 

Salud general: Condiciones de salud que afectan la cicatrización, como diabetes no controlada o las enfermedades autoinmunitarias como el lupus y la artritis reumatoide, pueden hacer que la cirugía láser sea más riesgosa o menos efectiva.

Estilo de vida y ocupación: Algunos estilos de vida o requisitos ocupacionales pueden afectar la decisión de someterse a la cirugía. Por ejemplo, si participas regularmente en deportes de contacto o o tienes una profesión que predisponga a los traumatismos oculares como bomberos o policías, podrías estar en mayor riesgo de complicaciones después de ciertos tipos de cirugía láser. 

Los lentes intraoculares fáquicos de cámara posterior (ICL, por sus siglas en inglés «Implantable Collamer Lens») son una opción de tratamiento para corregir errores refractivos como la miopía, hipermetropía, y astigmatismo en personas que no son candidatas para cirugías refractivas corneales  con láser como LASIK o PRK. Los candidatos ideales para los lentes ICL generalmente cumplen con los siguientes criterios:

Edad: La mayoría de los candidatos tienen entre 21 y 45 años. Es importante que la prescripción del paciente se haya mantenido estable durante al menos un año antes de la cirugía.

Estabilidad de la prescripción: La graduación de los errores refractivos debe haberse mantenido estable durante al menos 12 meses. Esto indica que el error refractivo no está avanzando significativamente.

Grados de corrección: Los lentes ICL son especialmente útiles para personas con miopía moderada a severa, hipermetropía y/o astigmatismo, que no pueden someterse a LASIK o PRK debido a una córnea delgada, ojo seco o a otras contraindicaciones.

Salud ocular: Es fundamental tener ojos sanos sin enfermedades oculares significativas, como glaucoma, cataratas o enfermedades de la córnea.

Profundidad de la cámara anterior: Los candidatos deben tener una profundidad adecuada en la cámara anterior (situada en la parte anterior del ojo) , ya que los lentes ICL se colocan entre el iris y el cristalino natural. Esto se mide durante la evaluación preoperatoria.

Sin cirugías oculares previas: Las personas que no han tenido cirugías oculares previas son generalmente mejores candidatos, aunque esto puede variar según el criterio médico.

Sin enfermedades autoinmunes: Las condiciones autoinmunes sistémicas que afectan la curación pueden ser una contraindicación para este tipo de cirugía.

Expectativas realistas: Como con cualquier procedimiento médico, es importante tener expectativas realistas sobre los resultados de la cirugía de lentes ICL. 

 

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