Cirugía del Queratocono
La cirugía del queratocono se considera cuando la condición se vuelve avanzada y no se puede corregir adecuadamente con lentes de contacto o gafas. El queratocono es una enfermedad en la que la córnea se adelgaza y toma una forma cónica irregular.
¿Qué es la cirugía del queratocono?
La cirugía de queratocono ofrece varias opciones de tratamiento basadas en la severidad de la enfermedad, incluyendo la implantación de anillos intracorneales para casos leves a moderados, el cross-linking corneal para fortalecer la córnea y detener la progresión de la enfermedad, y el trasplante de córnea, sea total o parcial, para casos avanzados donde otras terapias no han resultado efectivas.
La elección del procedimiento depende de una evaluación cuidadosa por parte de un especialista, y aunque cada técnica tiene sus propias indicaciones y potenciales riesgos, el manejo adecuado y el seguimiento postoperatorio son cruciales para mejorar la visión y la calidad de vida del paciente.
Opciones quirúrgicas para corregir el queratocono
Esta es una de las opciones más efectivas para tratar el queratocono en sus primeras etapas y detener su progresión. En este procedimiento, se aplica riboflavina (vitamina B2) en forma de gotas en el ojo y luego se expone a una luz ultravioleta. Esto fortalece las fibras de colágeno en la córnea y evita que se siga adelgazando.
Los anillos intracorneales, como los anillos Intacs, son segmentos semicirculares que se insertan en la córnea para remodelarla y corregir la deformidad causada por el queratocono. Estos anillos pueden mejorar la visión y, en algunos casos, evitar que se necesite un trasplante de córnea.
Cuando el queratocono es muy avanzado o no responde a otros tratamientos, puede ser necesario un trasplante de córnea. En una queratoplastia, se reemplaza la parte anterior córnea afectada por una córnea donada de un donante fallecido. Este procedimiento se llama trasplante de córnea o queratoplastia lamelar anterior profunda (DALK por sus siglas en inglés).
En algunos casos, se pueden implantar lentes intraoculares fáquicos tipo ICL para mejorar la visión en personas con queratocono. Estos lentes se colocan en el ojo por detrás del iris y por delante del cristalino natural.
En casos seleccionados de queratocono, cuando la enfermedad es leve y estable, se puede considerar la cirugía refractiva láser personalizada, como PRK (queratectomía fotorrefractiva) para mejorar la visión. Esto es menos común y requiere una evaluación cuidadosa por parte de un oftalmólogo.
La elección de la cirugía del queratocono dependerá de la gravedad de la afección, la edad del paciente, la salud general y otros factores. Es fundamental consultar a un oftalmólogo experimentado en el manejo del queratocono para determinar cuál es la opción de tratamiento más adecuada para tu situación individual. Además, es importante comprender que el queratocono es una afección crónica, por lo que es posible que se necesite un seguimiento continuo y otros tratamientos a lo largo del tiempo.
Beneficios de la cirugía del queratocono
Estabilización de la córnea
Procedimientos como el cross-linking corneal fortalecen las fibras de colágeno de la córnea, deteniendo o desacelerando significativamente la progresión del queratocono. Esto es vital para prevenir el deterioro adicional de la visión.
Mejora de la visión
Algunas cirugías, como la implantación de anillos intracorneales (INTACS), pueden aplanar la córnea irregular, reduciendo el astigmatismo y mejorando la calidad de la visión y la tolerancia de lentes de contacto. Esto puede permitir a los pacientes ver más claramente y mejorar su capacidad para utilizar lentes de contacto o gafas de manera más efectiva.
Restauración de la visión en casos avanzados
Para queratoconos avanzados que no responden a otros tratamientos, el trasplante de córnea puede reemplazar la córnea dañada con tejido sano, ofreciendo una oportunidad para restaurar la visión.
Independencia de lentes correctivos
Aunque no todos los pacientes lograrán una visión perfecta sin lentes después de la cirugía, muchos experimentan mejoras significativas que reducen su dependencia de gafas o lentes de contacto.
Estabilidad de los resultados en el tiempo:
La duración de los efectos de la cirugía de queratocono varía según el tipo de procedimiento realizado:
Este procedimiento tiene como objetivo detener la progresión del queratocono al fortalecer las fibras de colágeno de la córnea. Los efectos del cross-linking, en términos de estabilización de la córnea, pueden ser de larga duración. Estudios han demostrado que el efecto de detener la progresión del queratocono puede mantenerse durante varios años, y en muchos casos, de manera permanente. Sin embargo, es crucial un seguimiento a largo plazo para monitorear la estabilidad de la córnea, en ocasiones es posible repetir este procedimiento.
Los anillos intracorneales buscan mejorar la visión al aplanar la córnea y corregir el astigmatismo irregular asociado con el queratocono. Los efectos de esta cirugía pueden ser significativos en términos de mejora de la visión y pueden durar muchos años. Sin embargo, la progresión subyacente del queratocono podría requerir ajustes adicionales o tratamientos complementarios a lo largo del tiempo.
En casos avanzados de queratocono, donde otros tratamientos no son viables o han sido insuficientes, el trasplante de córnea (queratoplastia) puede ofrecer una mejora sustancial en la visión. Los efectos de un trasplante de córnea pueden ser duraderos, con muchas personas experimentando una mejora significativa en la visión que se mantiene por décadas. Sin embargo, el proceso de curación completo puede llevar hasta un año, y existe un riesgo a largo plazo de rechazo del injerto, aunque es bajo con el cuidado adecuado.
Opciones quirúrgicas para corregir el queratocono
La duración de la cirugía de queratocono varía según el procedimiento específico. El cross-linking corneal suele durar aproximadamente una hora. La implantación de anillos intracorneales puede completarse en 15 a 30 minutos. Un trasplante de córnea, siendo un procedimiento más complejo, puede llevar de 1 a 2 horas.
Después de la cirugía de queratocono, es importante seguir estrictamente las indicaciones del oftalmólogo para asegurar una recuperación óptima. Se recomienda evitar frotarse los ojos para no alterar la córnea tratada o los implantes. Es posible que se prescriban gotas oftálmicas para prevenir infecciones y reducir la inflamación. Las actividades físicas intensas y los deportes de contacto deben evitarse durante el periodo inicial recomendado por el especialista. El uso de lentes de contacto debe ser discutido con el oftalmólogo, ya que la córnea necesita tiempo para estabilizarse después del procedimiento.
Las contraindicaciones para la cirugía de queratocono incluyen córneas extremadamente delgadas, que pueden limitar la viabilidad del cross-linking corneal o de los implantes de anillos intracorneales. Infecciones oculares activas, inflamación significativa y ciertas condiciones sistémicas que afectan la cicatrización pueden también contraindicar la cirugía. La evaluación individual por un oftalmólogo es esencial para determinar la idoneidad para la cirugía.
¿Eres candidato para la cirugía de queratocono?
La elegibilidad para la cirugía de queratocono depende de varios factores, incluyendo: Estadio del Queratocono, salud corneal, edad y salud general. La técnica seleccionada se realiza en base a la gravedad del queratocono, las necesidades visuales del paciente, y otros factores de salud ocular. Una evaluación detallada es esencial para determinar el mejor curso de acción.