La dacriocistitis es una inflamación del saco lagrimal, generalmente causada por una obstrucción del conducto nasolagrimal. Esta condición puede ser aguda o crónica, y provoca dolor, enrojecimiento e hinchazón en la zona afectada. En este artículo, se abordan los diversos aspectos de la dacriocistitis, desde sus causas y síntomas hasta los métodos de tratamiento y prevención.
La dacriocistitis es una inflamación del saco lagrimal, generalmente causada por una obstrucción del conducto nasolagrimal. Esta condición puede ser aguda o crónica y provoca dolor, enrojecimiento e hinchazón en la zona afectada. En este artículo, se abordan los diversos aspectos de la dacriocistitis, desde sus causas y síntomas hasta los métodos de tratamiento y prevención.
Causas de la Dacriocistitis
La principal causa de la dacriocistitis es la obstrucción del conducto nasolagrimal, el cual es responsable de drenar las lágrimas desde el saco lagrimal hacia la cavidad nasal. Cuando este conducto se bloquea, las lágrimas no pueden drenar adecuadamente, lo que lleva a una acumulación de líquido en el saco lagrimal. Esta acumulación crea un ambiente propicio para el crecimiento bacteriano, resultando en una infección. Las causas de la obstrucción pueden incluir:
Congénita:
- En los recién nacidos, la obstrucción del conducto nasolagrimal es a menudo debida a un desarrollo incompleto del conducto. Esta condición se conoce como obstrucción congénita del conducto nasolagrimal.
Adquirida:
- Infecciones crónicas: Las infecciones recurrentes de los senos paranasales o las infecciones nasales crónicas pueden llevar a la obstrucción del conducto.
- Trauma: Lesiones en la zona nasal o facial pueden dañar el conducto nasolagrimal.
- Inflamación: Condiciones inflamatorias como la sinusitis crónica pueden causar hinchazón y obstrucción del conducto.
- Tumores: En raros casos, los tumores en la región nasal pueden bloquear el conducto nasolagrimal.
Síntomas de la dacriocistitis
Los síntomas de la dacriocistitis varían según la gravedad de la infección y si la condición es aguda o crónica.
Dacriocistitis aguda:
- Dolor e hinchazón: Dolor agudo y sensibilidad en la esquina interna del ojo, acompañado de hinchazón.
- Enrojecimiento: Enrojecimiento en la zona afectada.
- Secreción: Secreción purulenta o mucosa que puede drenar del ojo afectado.
- Fiebre: En algunos casos, puede haber fiebre y malestar general debido a la infección.
Dacriocistitis crónica:
- Lagrimeo constante: Lagrimeo persistente debido a la obstrucción del conducto.
- Hinchazón recurrente: Episodios recurrentes de hinchazón en la esquina interna del ojo.
- Secreción: Puede haber secreción mucosa o purulenta crónica.
¿Cómo se cura la dacriocistitis?
El tratamiento de la dacriocistitis depende de la gravedad de la infección y la causa subyacente. Para la dacriocistitis aguda, el tratamiento inicial generalmente incluye antibióticos para combatir la infección. Estos antibióticos pueden administrarse por vía oral o tópica en forma de gotas oculares. En casos graves, puede ser necesaria la administración intravenosa de antibióticos.
Además del tratamiento antibiótico, se pueden usar compresas calientes para reducir la inflamación y el dolor. Si la dacriocistitis es recurrente o crónica, es posible que se necesite una intervención quirúrgica para corregir la obstrucción del conducto nasolagrimal. La dacriocistorrinostomía (DCR) es un procedimiento común en el que se crea un nuevo camino para el drenaje de las lágrimas desde el saco lagrimal hacia la cavidad nasal.
¿Qué bacteria causa la dacriocistitis?
La dacriocistitis es a menudo causada por una infección bacteriana. Las bacterias más comunes responsables de esta condición incluyen Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Pseudomonas aeruginosa. Estas bacterias pueden infectar el saco lagrimal cuando hay una obstrucción que impide el drenaje normal de las lágrimas, creando un entorno propicio para el crecimiento bacteriano.
¿Cuánto tiempo dura una dacriocistitis?
La duración de la dacriocistitis varía según la gravedad de la infección y la eficacia del tratamiento. En casos agudos tratados adecuadamente con antibióticos, la infección puede resolverse en unos pocos días a una semana. Sin embargo, si no se trata o si la infección es severa, puede durar más tiempo y requerir un tratamiento más prolongado.
Para la dacriocistitis crónica, la inflamación puede persistir durante semanas o incluso meses, hasta que se realice una intervención adecuada para resolver la obstrucción del conducto nasolagrimal. La recurrencia es común si no se aborda la causa subyacente de la obstrucción.
¿Cómo saber si tengo dacriocistitis?
La dacriocistitis es una condición que puede causar una variedad de síntomas incómodos y, a veces, severos. Identificar estos síntomas tempranamente es crucial para buscar tratamiento y prevenir complicaciones.
Dolor y sensibilidad: Uno de los primeros y más notorios síntomas de la dacriocistitis es el dolor en la esquina interna del ojo, cerca del puente nasal. Esta área se vuelve extremadamente sensible al tacto. La inflamación y la infección del saco lagrimal provocan esta sensibilidad, que puede variar de leve a intensa. El dolor puede empeorar con la presión aplicada al área afectada y durante el parpadeo.
Enrojecimiento e hinchazón: El enrojecimiento e hinchazón alrededor del saco lagrimal son síntomas comunes de la dacriocistitis. La piel sobre el saco lagrimal puede volverse roja y caliente al tacto, indicando una inflamación activa. La hinchazón puede ser lo suficientemente significativa como para causar una protuberancia visible en la esquina interna del ojo. Esta hinchazón es causada por la acumulación de líquido y pus en el saco lagrimal debido a la obstrucción del conducto nasolagrimal.
Secreción: La secreción ocular es otro síntoma distintivo de la dacriocistitis. Los pacientes pueden experimentar una descarga de pus o lágrimas desde el ojo afectado. Esta secreción puede ser espesa y amarilla o verde, especialmente si la infección es bacteriana. La secreción puede secarse y formar costras en los párpados y pestañas, especialmente después de dormir. La presencia de pus indica una infección activa que requiere tratamiento médico.
Lagrimeo excesivo: El lagrimeo excesivo, o epífora, es un síntoma frecuente en personas con dacriocistitis. La obstrucción del conducto nasolagrimal impide el drenaje adecuado de las lágrimas, lo que resulta en una acumulación de lágrimas que se desbordan del ojo. Este lagrimeo constante puede ser molesto y afectar la visión. Además, la acumulación de lágrimas puede aumentar el riesgo de infección bacteriana debido al ambiente húmedo propicio para el crecimiento de microorganismos.
Fiebre: En casos más severos de dacriocistitis, los pacientes pueden desarrollar fiebre. La fiebre es un signo de que la infección se ha diseminado y está afectando al cuerpo de manera sistémica. Además de la fiebre, puede haber síntomas generales de malestar, como fatiga, dolores corporales y escalofríos. La presencia de fiebre indica una infección más grave que necesita atención médica inmediata.
¿Cómo desinflamar el conducto lagrimal del ojo?
La inflamación del conducto lagrimal puede causar dolor, enrojecimiento y una serie de síntomas incómodos que requieren atención adecuada. Para reducir la inflamación del conducto lagrimal, se pueden emplear varios métodos que combinan cuidados domiciliarios y tratamientos médicos. Aquí se detallan las estrategias más efectivas para desinflamar el conducto lagrimal.
Compresas Calientes
Las compresas calientes son uno de los métodos más sencillos y efectivos para reducir la inflamación y aliviar el dolor asociado con la dacriocistitis y otras obstrucciones del conducto lagrimal. El calor ayuda a aumentar la circulación sanguínea en la zona afectada, lo que puede reducir la inflamación y promover el drenaje del saco lagrimal.
Cómo aplicar compresas calientes:
Preparación: Moja una toalla limpia o una gasa en agua caliente (pero no hirviendo) y escúrrela para eliminar el exceso de agua.
Aplicación: Coloca la compresa sobre la esquina interna del ojo, donde se encuentra el saco lagrimal. Mantén la compresa en su lugar durante 5-10 minutos.
Frecuencia: Repite este proceso de 3 a 4 veces al día para obtener mejores resultados.
Higiene: Usa una toalla limpia para cada aplicación para evitar infecciones.
Masaje del saco lagrimal
El masaje del saco lagrimal puede ayudar a desobstruir el conducto nasolagrimal, promoviendo el drenaje y aliviando la presión. Este método es especialmente útil en casos de dacriocistitis congénita en bebés, pero también puede ser beneficioso para adultos.
Cómo realizar el masaje del saco lagrimal:
Lavado de manos: Asegúrate de lavarte bien las manos con agua y jabón antes de tocarte el ojo.
Técnica de masaje: Con la yema del dedo índice o del pulgar, aplica una presión suave pero firme en la esquina interna del ojo, justo al lado del puente nasal.
Movimiento: Realiza movimientos circulares o hacia abajo, presionando hacia el conducto nasolagrimal. Este movimiento puede ayudar a empujar el contenido del saco lagrimal hacia el conducto y facilitar el drenaje.
Duración y frecuencia: Realiza el masaje varias veces al día, durante 1-2 minutos en cada sesión.
Antibióticos: Si la inflamación del conducto lagrimal es causada por una infección, el uso de antibióticos es crucial para reducir la inflamación y eliminar la infección. Los antibióticos pueden ser administrados en forma de gotas oculares, ungüentos tópicos o medicamentos orales, dependiendo de la severidad de la infección.
Tipos de Antibióticos:
- Gotas oculares: Se usan antibióticos tópicos como tobramicina, ciprofloxacino o moxifloxacino para tratar infecciones bacterianas localizadas.
- Ungüentos oculares: Los ungüentos como la eritromicina pueden ser aplicados en el ojo para proporcionar una acción antibacteriana prolongada.
- Antibióticos orales: En infecciones severas o sistémicas, se pueden prescribir antibióticos orales como la amoxicilina o la cefalexina.
Importancia del cumplimiento del tratamiento: Es crucial seguir las indicaciones del oftalmólogo y completar el curso completo de antibióticos para asegurar la eliminación de la infección y prevenir la recurrencia. No interrumpir el tratamiento antes de tiempo, incluso si los síntomas mejoran, es vital para evitar el desarrollo de resistencia bacteriana.
¿Cómo se ve un ojo con lagrimal obstruido?
Un ojo con un conducto lagrimal obstruido muestra una serie de signos visibles que pueden ser molestos y afectar tanto la salud ocular como la apariencia estética. La obstrucción del conducto nasolagrimal impide el drenaje adecuado de las lágrimas, lo que lleva a una serie de síntomas característicos. Aquí se detallan los signos visibles y las características específicas de un ojo con lagrimal obstruido.
Hinchazón: La hinchazón es uno de los primeros y más notorios signos de un conducto lagrimal obstruido. Esta hinchazón se localiza en la esquina interna del ojo, cerca del puente nasal, donde se encuentra el saco lagrimal. La hinchazón puede variar desde una ligera elevación hasta una protuberancia más significativa, dependiendo de la severidad de la obstrucción y la presencia de una infección secundaria.
Características de la hinchazón:
- Localización: Justo al lado del puente nasal, en la esquina interna del ojo.
- Sensibilidad: El área hinchada suele ser sensible al tacto y puede doler, especialmente si hay una infección presente.
- Tamaño: La hinchazón puede ser pequeña o grande, y puede fluctuar a lo largo del día.
Enrojecimiento: El enrojecimiento alrededor de la zona afectada es otro signo claro de un conducto lagrimal obstruido. Este enrojecimiento es una respuesta inflamatoria a la obstrucción y la posible infección. La piel sobre el saco lagrimal puede volverse roja e irritada.
Características del enrojecimiento:
- Intensidad: Puede variar desde un leve rubor hasta un enrojecimiento intenso, dependiendo de la gravedad de la inflamación y la presencia de infección.
- Extensión: El enrojecimiento puede limitarse a la esquina interna del ojo o extenderse a la piel circundante.
Secreción: La secreción de lágrimas o pus es un signo común y visible de un conducto lagrimal obstruido. La obstrucción impide que las lágrimas drenen normalmente hacia la cavidad nasal, lo que puede llevar a una acumulación de líquido y una posible infección.
Características de la secreción:
- Tipo de secreción: Puede ser acuosa (lágrimas) o purulenta (pus). La secreción purulenta indica una infección bacteriana.
- Frecuencia: La secreción puede ser constante o intermitente, y puede empeorar por la mañana debido a la acumulación durante la noche.
- Costras: La secreción puede secarse y formar costras en las pestañas y los párpados, especialmente después de dormir.
Lagrimeo constante: El lagrimeo constante, también conocido como epífora, es una consecuencia directa de la obstrucción del conducto nasolagrimal. La incapacidad de las lágrimas para drenar adecuadamente causa su acumulación y eventual desbordamiento del ojo.
Características del lagrimeo:
- Persistencia: Las lágrimas fluyen continuamente sobre la mejilla.
- Incomodidad: Este flujo constante puede causar irritación de la piel alrededor del ojo y la mejilla.
- Afectación Visual: El lagrimeo excesivo puede dificultar la visión y causar incomodidad.
¿Cómo destapar un lagrimal de forma natural?
Para destapar un conducto lagrimal de forma natural, se pueden intentar las siguientes técnicas:
Masaje del conducto lagrimal: Masajear suavemente el área alrededor del saco lagrimal con movimientos circulares puede ayudar a desalojar cualquier obstrucción y mejorar el drenaje.
Compresas calientes: Aplicar compresas calientes sobre los ojos varias veces al día puede ayudar a ablandar cualquier bloqueo y facilitar el drenaje.
Mantener una buena higiene: Mantener los ojos y las manos limpios puede prevenir infecciones que podrían agravar la obstrucción.
Si estos métodos no alivian la obstrucción, es crucial buscar atención médica. Los oftalmólogos pueden realizar procedimientos específicos como la dilatación y el sondeo del conducto nasolagrimal o recomendar una cirugía si es necesario.
La dacriocistitis es una condición que puede causar molestias significativas y requerir tratamiento médico para evitar complicaciones. La comprensión de las causas, síntomas y opciones de tratamiento es crucial para el manejo efectivo de esta condición. Si experimentas síntomas de dacriocistitis, consulta a un oftalmólogo para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Con una intervención temprana y adecuada, es posible aliviar los síntomas y prevenir la recurrencia de la infección.


